martes, 4 de diciembre de 2012

Idolos: Gerry Rafferty


El rock se puso de luto el 4 de enero de 2011 con  la muerte de Gerry Rafferty, uno de los pioneros de esta música en Escocia y padre de algunos de los temas más exitosos del género pese al desconocimiento casi generalizado  sobre su obra. Tras años luchando contra una enfermedad y viendo cómo su salud empeoraba por sus problemas con la bebida, Gerry Rafferty fallecía  a los 63 años de edad en su domicilio del sur de Inglaterra y con la única compañía de su hija Martha.

Nacido en Paisley en 1946, Gerry Rafferty pertenece a esa generación de músicos que, primeramente, optó por ganarse la vida tocando en la calle o en el Metro antes de ponerse a grabar. Tras un fugaz paso por The Humblebums, y un disco en solitario que vio la luz, sin mucha repercusión, en 1972, Gerry Rafferty entró a formar parte de Stealers Wheel  en compañía de su amigo Joe Egan. Con dicha banda grabó Stuck in the middle with you, una canción que tras lograr cierta popularidad en los setenta volvió a todas las radiofórmulas en los noventa después de que Tarantino la eligiera para la banda sonora del filme de culto Reservoir Dogs.


Sin embargo, el mayo éxito le llegaría a Gerry Rafferty con Baker Street, canción incluida en su primer disco tras romper con Stealers Wheel y que, a día de hoy, sigue siendo requerida. Gracias a ella Rafferty logró mantenerse, toda vez que sus últimas aproximaciones al mundo de la música no fueron recibidas como merecían, lo que unido a su estado de salud, su afición a la bebida y cierto gusto por la polémica (como cuando desapareció por un tiempo para volver a dar señales de vida en la Toscana) hizo que su estrella se fuera apagando poco a poco hasta el día de su muerte.



 


Fuente: Excite.es

Anuncios: Noite da Medicina 2012

Sensualidad interminable en un video de cuatro machos unidos por una causa......a Noite da Medicina 2012.

No tiene desperdicio!!!

viernes, 30 de noviembre de 2012

Un policía de Nueva York compra unas botas a un indigente descalzo.

Momento en el que el agente le entrega los calcentines y las botas. | Facebook

En una ciudad en la que el tráfico humano no permite detenerse a contemplar el paisaje, es complicado que a alguien se le ocurra bajar la mirada a la altura de el suelo. La noche del 14 de noviembre, en mitad de ese tumulto, el oficial de la policía de Nueva York, Larry DePrimo, vio a un hombre que, además no tener cobijo, tenía los pies desnudos.
El agente se acercó a él y le ofreció un par de zapatos y de calcetines con los que poder protegerse del frió del invierno. El momento fue inmortalizado por una turista de Arizona -a la que sorprendió el gesto del policía- y colgado en Facebook a través de la página del departamento.

La instantánea que retrata la cara más humana de las fuerzas del orden ha sido compartida en casi 400.000 ocasiones por los internautas.

[foto de la noticia]Según recoge el portal de noticias 'Newsday', DePrimo, de 25 años, ha explicado que él mismo llevaba puestos "dos pares de calcetines de invierno y un par de botas reglamentarias y tenía frío", haciendo ver que el hombre con los pies descalzos -al que encontró en la Séptima Avenida a la altura de la calle 44-, debía estar helado.
DePrimo se acercó a la tienda de Skechers y empleó los 75 dólares que llevaba encima en comprar unos calcetines térmicos y unas botas de invierno. A continuación, desanduvo el camino y le dio el regalo adelantado del Navidad al mendigo. Al ver que tenía dificultades para moverse, le puso él mismo los calcetines y las botas.

El agente, que lleva tres años en el cuerpo, asegura que cuando le ofreció las botas al indigente esté respondió que "nunca había tenido un par de zapatos". "Me sonrió de oreja a oreja", explica DePrimo, "fue como si le hubiera dado un millón de dólares". Le preguntó si quería una taza de café y él cortésmente declinó el ofrecimiento.

 

Un recordatorio

Jennifer Foster, autora de la foto, describe en Facebook la escena dirigiéndose al Departamento de Policía de Nueva York: "Justo cuando me iba a acercar, uno de sus oficiales apareció por detrás. El oficial dijo: 'Tengo estas botas de la talla 12 para usted, son para todo tipo de clima. Vamos a ponérselas y cuídese'. El oficial se agachó y procedió a ponerle los calcetines y las botas al hombre. No esperó NADA a cambio y no notó que yo estaba mirando".

Foster, ha sido a su vez, policía durante 17 años y asegura que nunca le "ha impresionado nada tanto". Para ella, el gesto de DePrimo es "un recordatorio" de la razón de ser de los policías.
Por su parte, DePrimo, se fue a casa sin saber la impresión que había causado. Mientras se preparaba la cena, DePrimo recibió un mensaje de un amigo hablándole de la foto. "Estaba totalmente conmocionado".

Fuente: El Mundo.



martes, 27 de noviembre de 2012

Nuevos Temazos: Asaf Avidan - One day / Reckoning Song


Seguramente más de uno se ha llevado una sorpresa al ver a un hombre llamado Asaf Avidan con su "One Day/Reckoning Song" estar en el número 1 en las listas de iTunes en gran parte de Europa. Bélgica, Austria, Luxemburgo, Suiza, Alemania o Países Bajos ya han caído rendidos a los pies de esta melodía pegadiza.

Pero, ¿Quién es Asaf Avidan? Nació en Israel, y es el líder de la banda Asaf Avidan & The Mojos, un grupo que pasó desapercibido en la escena internacional y sacó 3 álbumes al mercado. A principios de 2012 Avidan decidió emprender su carrera en solitario publicando dos álbumes digitales, entre los que se incluía el primer sencillo, "Different Pulses", que no tuvo ningún impacto. Pero la sorpresa llegó unas semanas con este "One Day/Reckoning Song", una canción publicada en 2008 y que con nuevos arreglos ha conseguido un éxito parecido al que logró Gotye con "Somebody That I Used To Know" antes de saltar a Estados Unidos.

Fuente: Hitboard.


lunes, 26 de noviembre de 2012

La historia secreta de Twitter


No siempre las historias de éxito tienen que empezar con grandes números o éxitos desorbitados para que finalmente se conviertan en algo realmente genial. Evan Henshaw-Plath, co-creador de Twitter, ha explicado en EmTechSpain que la plataforma de microblogging nació de un rotundo fracaso.

En un momento de alto paro, varios amigos pusieron en marcha un proyecto para reinventar la radio clásica y crear una plataforma de radio por Internet, de podcasting. Trabajaron 16 horas al día y 7 días a la semana, y así nació Odeo.com. Y aunque las críticas fueron muy buenas, y los inversores optimistas, los usuarios no llegaban y, finalmente Apple integró el software iTunes para oír la radio. Luego, tras una hackertón (reunión de programadores y diseñsdores para generar ideas y prototipos), el proyecto del microblogging empezó a tomar forma.

Al principio era bastante diferente a la red social que hoy conocemos. "Para empezar no tenía vocales", comenta con cierta ironía Henshaw-Plath. Aquel Twttr era una especie de "acosador de amigos", que estaba pensada para enviar mensajes cortos a todas horas y de cualquier cosa. Se usaba solo vía teléfono móvil - de ahí la limitación de 140 caracteres, que venía dada por el tamaño de los sms- y era de pago. Tenía pocos usuarios, pero eran muy fanáticos y lo usaban a todas horas.
Los inversores consideraron que la idea era una "estupidez" y se retiraron, pero "un miembro del equipo llamado Evan Williams, que tuvo la suerte de vender años antes a Google su primera empresa (en realidad, como cualquier emprendedor, su primera empresa no fracasada, que quizás fue la quinta), decidió comprar la plataforma por 3 millones de dólares" aclara Heshaw-Plath. Como la idea gustaba mucho entre los informáticos, se creó un sistema interno para usarlo en ordenadores y poder chatear entre programadores. Luego le agregaron las vocales y al final nació Twitter, que a partir de un conocido festival de música en EE UU empezó a tener un uso masivo, dejó la etiqueta de fracaso y se transformó en éxito. En total, 3 años de trabajo, prototipos tirados, cambios de rumbo, etcétera. "La gran idea inicial raramente existe", concluye el narrador de esta historia.
Lo que se aprende de la historia de Twitter, según Henshaw-Plath, es que "del fracaso se aprende; se aprende a innovar descartando ideas que no funcionarían, tirando prototipos, equivocándose..."

Lo íntimo se hace público

"Twitter te deja contar qué desayunas o cuál es tu primer pensamiento al abrir los ojos", añade Henshaw-Plath cuando le preguntan qué lo hace singular. "En Twitter lo íntimo se hace público, pero simultáneamente no se obliga al usuario a emplear el nombre real", añade. Según él, lo que define a Twiiter es que el mensaje que lanzas al mundo exterior lo puede leer cualquiera; es diferente a Facebook, pensado para comunicarte de forma no anónima y en circulos de personas seleccionados por tí mismo.

Por otra patte, Henshaw-Plath está convencido de que el próximo que tenga una gran idea como Twitter será quien decida coger un problema simple y real que le afecte a él/ella y resolverlo. "Al fin y al cabo, Zuckerberg inventó Facebook para resolver el problema de ligar en la universidad, muy universal", bromea.

Fuente: Muy Interesante

sábado, 24 de noviembre de 2012

Bailes: Donkeyboy - City Boy


Curioso video desde Suecia, donde esta chica desde un paisaje idílico nos enseña su interpretación de una de las mejores canciones de Donkeyboy, uno de los mejores grupos actuales noruegos de pop. A disfrutar!!


viernes, 23 de noviembre de 2012

Cuatro libras y una pasión

 
ALEJANDRO GONZÁLEZ COCAÑA A lo largo de mi vida he presenciado muchos partidos de fútbol. Casi nunca en grandes estadios. No más que el Carlos Tartiere. En numerosas ocasiones a pie de campo tras una valla. Pero hay una constante. Siempre que es momento de pisar un nuevo recinto en día de partido, ya sea el Anxo Carro o San Mamés, la emoción que siento en el justo instante de cruzar los tornos y ver el verde es la misma. Como un niño ilusionado, de la mano de su padre, en su primer encuentro en vivo. Ojos abiertos, nervios a flor de piel. Casi felicidad. No suelen importar los equipos en liza ni la magnitud del escenario, simplemente me apasiona el fútbol y el ambiente durante un partido. Aquel miércoles fue diferente. Entraba en el Celtic Park, Glasgow, Escocia, partido de Liga de Campeones. Sesenta mil espectadores. Celebración del 125.º aniversario del equipo verdiblanco. El Fútbol Club Barcelona como contrincante, uno de los mejores equipos de todos los tiempos. La melodía de la Champions League en directo. El «You'll never walk alone», posiblemente el mayor himno futbolístico de la historia, cantado por toda una hinchada de locos escoceses sin más ayuda que sus gargantas. Aroma a fútbol. Puro fútbol. Pero, una vez pasados los tornos, una vez subidas las escaleras que conducen a la grada del Celtic Park, en la cabeza sólo estaba presente un pensamiento: dónde colocar la pancarta. Cosas de las pasiones de cada uno.

Al igual que uno de los iniciadores de este gran movimiento global que ha sacudido al Real Oviedo durante las últimas semanas, Sid Lowe, soy otro de esos beneficiados de las becas «Erasmus». Pero, al contrario que el inglés, este año abandoné mi Asturias querida. Rumbo, Suecia. País donde el hockey sobre hielo tiene casi más tirón que el fútbol, a pesar de la magia de los goles de Zlatan Ibrahimovic. Cuatro, a cada cual mejor, hace poco a los hijos de la Gran Bretaña.

Con tanto stick alrededor, difícil dejarse conquistar por otra hinchada, lo contrario que le sucedió al bueno de Sid. Para ganar terreno procede cambiar de táctica. Desde mi llegada, la cocina común está presidida por un póster del Real Oviedo, la bandera asturiana (haciéndose la sueca) reina en las fiestas nocturnas y mis compañeros de piso ya saben qué es eso de escanciar sidra. Por supuesto, también han notado, no sin cierto sobresalto, que durante los fines de semana los oviedistas cantamos con efusividad los goles de nuestro equipo. A miles de kilómetros de distancia, los partidos del Oviedo también pueden verse por internet. Sin embargo, todavía no he conseguido que entiendan el porqué de este sentimiento que ahora sorprende a todo el mundo.

Los comienzos de esta llamada internacional de #SOSRealOviedo parecían una buena excusa para continuar la conquista azul de los vecinos suecos. Sin embargo, el inicio de la campaña viral me pilló en Glasgow. Viaje relámpago, vuelo barato mediante, para visitar a otros dos amigos asturianos disfrutando del «Erasmus». Glasgow, ciudad donde otro equipo azul, el Rangers, ha entrado en quiebra y donde su afición ni mucho menos ha optado por darle la espalda. Glasgow, ciudad donde iba a tener lugar el Celtic-Barça, fútbol de primer nivel. Qué mejor altavoz para dar a conocer aún más nuestra locura. Una pancarta con tres palabras, «Save Real Oviedo», sería el pequeño grano de arena en esta increíble y única causa: la difusión global de un sentimiento.


Con la ayuda de generosos colegas asturianos -no comparten pasión pero la entienden- y con no más de cuatro libras, nos hicimos con el material necesario para la creación de la pancarta. Cuatro manteles blancos de plástico y cinta aislante para escribir las letras. Negra para el «Save Real», azul para el «Oviedo». Pequeña tarde de trabajo. Todo listo. Rumbo al estadio con el rudimentario «banner» escondido en una bolsa de plástico.

Los nervios de siempre, la ilusión, el volver a ser niño. Pero esta vez no generados únicamente por el increíble ambiente de un partido de Champions League en el Reino Unido. Colocar la pancarta donde alguien pudiera captarla era la preocupación, la ilusión, el objetivo. Gracias a un par de aficionados del Barça, que también fueron debidamente informados de la cruzada oviedista, conseguimos un hueco en las vallas del Celtic Park.

Una rudimentaria pancarta de apoyo al Real Oviedo estaba colocada a la espera de que alguien escuchara la llamada. Una foto y una captura televisiva del mensaje llegó a las redes sociales y fue repicada por muchos sitios. Un ladrillo en un gran muro de tweets, de artículos en la prensa de todo el mundo, de colas en el Carlos Tartiere. Un muro que todos los oviedistas hemos construido con mucho corazón desde la buena fe.

A la vuelta a Suecia prosigue la evangelización a la religión oviedista, ahora más sencilla. Ni siquiera fue necesario sacar el tema. «He visto una pancarta de tu equipo en Celtic Park», en inglés y con acento nórdico, fue lo primero que me contaron a mi llegada. Sólo tuve que abrir la maleta y enseñarles el mural, como quien muestra una reliquia, que había exhibido en Glasgow. Ahora sí, con sorpresa y los ojos bien abiertos, parecen haber entendido esta bendita locura. De hecho, como tú y como yo, desde Göteborg, suroeste de Suecia, también son nuevos accionistas. Cosa de las pasiones de cada uno. Cosa de nuestra pasión común: el Real Oviedo.